Histobiografía de la Nueva Granada

La nueva granada logró la independencia de España luego de la batalla de Boyacá en 1819. Ese mismo año se conformó en angosturas Venezuela y Ecuador “La Gran Colombia”. Luego con la desintegración de esta, la nueva Granada, Ecuador, Perú, Bolivia y Venezuela, estas se convierten en 5 repúblicas independientes en 1830. La Nueva Granada se convierte en 1831, en un estado independiente. La constitución de Cúcuta en 1821, fue la carta política de La Gran Colombia y la causa de las primeras luchas entre sus defensores y quienes querían reformarla. Francisco de Paula Santander apareció como defensor del orden constitucional, mientras que Simón Bolívar al oponerse adoptó la dictadura.

El 13 de junio de 1828, la junta de notables encabezada por el coronel Pedro Alcántara Herrán, en cabildo abierto, formularón al libertador un llamado para que asumiera el control exclusivo de la República con plenitud de facultades en todas las ramas, quien manifestó que América era ingobernable para nosotros, el que sirve a una revolución ara en el mar. El concepto inicial de nuestra independencia de España, alucinaba a los pueblos con la necesidad de libertad y de cual seria la política a regir a la nueva nación, apareciendo unos a favor del centralismo en cabeza de don Antonio Nariño y otros a favor del federalismo en cabeza de Camilo Torres.

El federalismo estimuló el sentimiento autonomista y regionalista, secuencia que motivaría ha algunos estados a sancionar y promulgar sus propias constituciones, como la de Tunja, Cartagena de Indias, Antioquia y Cundinamarca. La pugna ideológica para consolar a la primera República Granadina que llevaron al país a la primera guerra civil, divididos entre centrales y federalistas, como también, como también la improvisaron e indecisión en el gobierno mismo, el localismo político d regiones, las aspiraciones caudillistas por el poder configuradas en la llamada “La patria boba”. Afloró la oligarquía tradicional y la oligarquía emergente en Cali, Popayán, Rio Negro, El Socorro y San Gil. El patriotismo no se le identificaba con la pertenecía a la nación, sino que excluía como los adversarios de la comunidad. Para 1851 las provincias que constituyeron la nueva Granada fueron 31: Antioquia, Azuero (panamá), Barbacoas, Bogotá, Buenaventura, Cartagena de Indias, Casanare, Cauca, Córdoba, Chiriquí (Panamá), Choco, Mariquita (Tolima), Medellín, Mompox Neiva, Ocaña, Pamplona, Panamá, Pasto, Riohacha, Santa Marta, Santander, Socorro, Soto (Santander), Tunja, Tundama, Túquerres, Vélez, Valledupar Veraguas (Panamá).

El federalismo no fue más que la expresión de las oligarquías regionales en momentos en que no estaba constituida la nacionalidad y ante la carencia de una clase homogénea que tuviera un ámbito nacional de dominación. El feudalismo fue la manera más adecuada que encontraron las oligarquías regionales para disponer a su beneficio del patrimonio nacional sin entrar en una confrontación general, aparecieron grupos de ricos hacendados, comerciantes de Popayán, Cali, como los Arboledas, Mosqueras, Gómez de la Espriella, Caicedos, Garcés, Piedrahitas.

En el siglo XVIII las protestas más significativas figuraron las de Túpac Amaru en el Perú y la revolución de los comuneros en la Nueva Granada, que dio origen a la creación del Partido Liberal Colombiano, fundado por Ezequiel Rojas el 16 de julio de 1848. La división del partido liberal produjo dos grupos: los Gólgota que apoyaban la candidatura del general panameño Tomás Herrera y los Draconianos apoyaban al general José María Obando, quien le correspondió sancionar la constitución de 1853.

Por la misma época aparecieron las llamadas sociedades democráticas, que estaban inspiradas en obras romántica e ideas que agitaron a Francia en 1848. Los artesanos pretendían:

  • Educación para el pueblo.
  • Escuelas de enseñanza artesanal y clubes donde aprendieran a leer y escribir, predicaban la libertad, la igualdad, la lucha contra la usura, el valor moral del trabajo, las virtudes cívicas y morales. Las ideas moralistas envueltas en ropaje romántico tuvieron su expresión en un periódico bogotano llamado” El Socialismo Amigo del Pueblo” en el cual se decía que la religión cristiana sin comunismo era un castillo en el aire, el comunismo hace caminar la religión. Porque nuestro señor Jesucristo fue el jefe del comunismo práctico, dividiendo el pan y el vino en la última cena, soy socialista porque el código social de Rover Owen que es padre del socialismo, es la doctrina social de Sócrates, Platón, Aristóteles y Jesucristo.

Según Salvador Camacho Roldan (1827 – 1900) en sus escritos “Mis Memorias” manifiesta que: Las sociedades de Artesanos no se ocupaban de política y en sus sesiones nocturnas daban enseñanzas de lectura, escritura, aritmética y dibujo lineal. Después se incorporaron a la sociedad de artesanos José María Samper, Medardo Vivas y otros. Después de 1849, en la sociedad de artesanos se puso de moda y era raro el liberal que no quisiera inscribirse en sus filas, comenzaron a asistir personas que deseaban hacerse notorios con sus opiniones liberales. Ya se había olvidado el primitivo programa de las sociedades, solo se hablaba de política, se hacían proposiciones extraordinarias discutidas con calor. Pronto se comenzó a notar que ya no se miraba con simpatía a los miembros que habían recibido educación en colegios y usaban vestidos de mejor clase con los de ruana y chaqueta, la cual cesó la concurrencia de estas personas.

En competencia con las sociedades de artesanos, fue fundada 1849 la Sociedad Popular, compuesta en su principio con pretextos religiosos que había formado la compañía de Jesús. Esta sociedad mostró desde el principio, sentimiento de animadversión al gobierno y a los liberales, la cual quedaron frente a frente dos sociedades enemigas dispuestas a irse a las manos en el primer momento. Simón Cárdenas, Juan Malo y Esteban Mora eran los inspiradores de la asociación conservadora. El boom de las exportaciones de tabaco entre 1847 y 1869 gracias a la coyuntura de precios excepcionales en el exterior, enriqueció a muchos productores y comerciantes antioqueños como Francisco Montoya Sáenz, la familia Nieto eliminando las restricciones estatales. Este boom acabó con el estancamiento del sector externo y el comienzo de la transición hacia el capitalismo en Colombia, es decir, el monopolio estatal se había pasado a un monopolio privado. Rafael Rocha Castilla era miembro de los terratenientes de Chaparral y había concentrado gran parte de las tierras a la disolución de los resguardos indígenas decretados por el estado.